El trisquel de Llansol
Mario Grande nos descubre la potencia evocadora del número 3 en la obra de Maria Gabriela Llansol.
Un número habitable
En las lenguas indoeuropeas la raíz ter- aporta el significado de sobrepasar, de donde deriva el numeral cardinal tres, que sobrepasa al dos, en un rango de posibilidades que van de la abundancia al exceso, pasando por el equilibrio. Es un numeral muy antiguo. En latín tenía formas diferenciadas de masculino y femenino. Por lo tanto, el tres es un numeral con la propiedad de ser muy habitable. Sirve para contar la realidad visible, representar creaciones de la imaginación y llega a ordenar el tiempo en pasado, presente y futuro. Su presencia en la obra de Maria Gabrela Llansol es expresiva de la potencia evocadora del tres, tan hondamente arraigada en nuestro inconsciente colectivo que puede pasar inadvertida. A la luz del tres la obra de Llansol se ensancha.
Para empezar, agrupa sus primeras obras en tres trilogías (Geografía de rebeldes, El litoral del mundo y Diarios I, II, III). El Libro de las Comunidades, perteneciente a la primera trilogía, se abre con “hay tres cosas que dan miedo”; San Juan de la Cruz sueña que recorre a la vez tres caminos; y la primera comunidad está constituida por él mismo, Thomas Müntzer y Friedrich Nietzsche. En La casa de julio y agosto, que cierra la primera trilogía, las estaciones del año se reducen a tres.
Crédito: Fotografías del Pto. de Sta. María, Pexels
Reconocer(se en) el 3
En la trilogía El litoral del mundo el tres figura asociado a gallinas, monjes, beguinas, pensamientos, noches, árboles (Prunus Triloba, árbol trinitario), mujeres, libros y partes de la noche (Causa amante); seres, oteros, moradas, veces, golpes, vidas (De la cerca al ser). Pero es en el tercero de esta serie (Cuentos del mal errante) donde el tres adquiere una significación más honda: la tríada de Copérnico, Hadewijch e Isabel; la afirmación de «invoco por necesidad imperiosa un interlocutor que me socorra con un poco de semejanza; que a nuestros dos miembros hay que añadir un tercero, romper la llaga de fragmentos»; «partiré por tres años», «tres años son nuestra unidad de tiempo»; negación del principio del tercio excluso por ser condición de la circulación de la energía deseante, pues rompe la soledad de la pareja y las oposiciones binarias. El problema es cómo reconocerlo, pues puede ser muchas cosas: una figura, una persona gramatical, el texto, el lector, el autor ausente, el júbilo del ritual de gestos, la figura de la difícil reciprocidad. Preside el libro el tema del amor impar (cuya imagen es la agonía de Münster), con la advertencia de que se trata de un campo lleno de emboscadas. La noción del "amor impar", brillante superación de las oposiciones binarias, donde el tres, sin embargo, pierde su condición de límite no para dar paso a ningún cuatro reconfortante, sino para abrirse al siempre inquietante infinito de las posibilidades bajo la mirada atenta de Ana de Peñalosa, Myriam y Úrsula, figuras de Llansol. Desgranado en las ideas de que un solo ser no completa a otro ser, el amor no se dirige a nadie en particular sino a la reconstitución, asfixiada por el mito del hermafrodita y el mito trinitario o impar, el nombre de los tres sexos (Fuente, Aire, Cardador).
En el primero de los Diarios (El halcón en el puño), la madre de Giordano Bruno, “ella fue siempre una mujer tres veces resplandeciente”; “las tres calles de Herbais”, “después de resucitar tres veces no murió para siempre”; “entre nosotros, ninguno de los tres es eterno””, “hay, pues, tres libros, el del Paisaje, el del microcosmos del hombre y el de la mujer polimorfa”, “tres épocas, contando con la mía”, “hay tres únicas posiciones frente a Dios: la religiosa, la mística y la agnóstica”.
Crédito: Plato Terentev, Pexels
El 3 en potencia
Más triadas de figuras: Hölderlin, Jesús y Giordano Bruno en Hölder de Hölderlin; Úrsula, Clamor y Más Joven en la Investigación de las Cuatro Confidencias, donde también habla de sus tres preocupaciones esenciales en un momento dado o la trilogía de la belleza, el pensamiento y la vida oculta en un "monstruoso".
En el Preludio de Parasceve la mujer arranca una página del diccionario, la 33, la primera, porque el diccionario está rasgado y ya no tiene cubierta, y el diccionario como un crupier le da tres palabras: actriz, actual, actualidad. En ¿Dónde vas, Drama-Poesía?, la creación singular del tercer sexo: el paisaje. En El Comienzo de un Libro es Precioso dirá: "Pita, o 3, desde que el 8 se dividió, siempre/ Ha estado boca abajo. Carente de identificación, / Golpea la aritmética exigiendo saber quién lo / Sustrajo.»
Lejos de cualquier preocupación esotérica, ¿no es justo reparar en la potencia expresiva del número que sobrepasa? Bien pensado, más que un simple adjetivo, tal vez ayude a acercarnos al significado de la cosa que apenas se muestra en la palabra a la que acompaña.
Y recuerda:…
Ya puedes adquirir los 2 primeros libros de la Colección Llansol: Un beso dado más tarde y El señor de Herbais. Los números 3 y 4 saldrán enY si quieres saber más sobre los lugares que inspiraron a Maria Gabriela Llansol, explora el Tajo-río con Mario Grande.